El mazapán, dulce típico de Toledo, es uno de los manjares estrella que no puede faltar en nuestra mesa en Navidad. Pero te has preguntado alguna vez: ¿de qué está hecho?, ¿de dónde viene la tradición del mazapán?, ¿cómo se hace?

¿Qué es el mazapán?

El mazapán de Toledo se identifica con «la masa fina y compacta resultante de la mezcla o amasado de almendras crudas, peladas y molidas, con azúcar en sus distintas clases, que se emplea como base de una variada serie de dulces típicos toledanos.»

mazapanes

¿Cuál es el origen del mazapán de Toledo?

Los orígenes del mazapán son controvertidos. La leyenda y la realidad se entremezclan, lo que hace difícil establecer de forma rigurosa el momento de su aparición, así como las circunstancias que dan lugar a ella.

Muchas son las teorías, pero no cabe duda de que los productos derivados de la unión de almendras, azúcar y miel ya formaban parte de la cultura gastronómica mediterránea desde muchos siglos atrás. Así, encontramos referencias a este dulce desde la antigua Grecia, la era cristiana cuando se incorpora la tarta de almendras a la celebración de la Pascua, bajo el nombre de “Panis Martius” (pan de marzo o marzapane en italiano) o durante la dominación árabe en el siglo VIII en la palabra “manthában”, recipiente donde se guardaba la pasta de almendras y miel y la palabra “mauthaban” que significaba rey sentado, que era la efigie que aparecía impresa en las figuritas de mazapán.

Se menciona por primera vez de forma escrita en el libro Las Mil y Una Noches, escrito en el que se le atribuyen propiedades afrodisíacas y se comenta que era uno de los dulces preferidos durante la época del Ramadán por aportar fuerzas y calorías.

En Toledo, gracias a la herencia árabe y hebrea, así como al buen hacer pastelero de los conventos de las monjas, también se comenzó a hacer un dulce de almendra y azúcar. Cuenta la leyenda que a principios del siglo XIII, tras la gran batalla de Las Navas de Tolosa en 1212 las existencias de trigo se agotaron. Las religiosas del convento de San Clemente que tenían sus despenas llenas de azúcar y almendras, para atender a los que huían de la hambruna producida por las intrusiones almohades, elaboraron